miércoles, 9 de diciembre de 2009

Al fin extensiones de Google

Se hizo esperar, se hizo ed rogar, se hizo un mundo, pero al fin uno de los navegadores que cogieron adeptos al rededor del mundo entra con sus extensiones, ahora si temblara el zorrito de fuego?

Como saque inicial de ésta importante actualización, desde el primer día ofrece cerca de 300 extensiones que van desde de seguridad y organización a traductores y aplicaciones para servicios de Google como Calendar, Gmail, Docs, Wave y otros más. La interfaz de descarga es muy similar a la de Mozilla, pero su funcionamiento está un paso adelante, permitiendo instalar cualquier cantidad de extensiones sin la necesidad de reiniciar el navegador.

Google quiere terminar el año con la mejor cara y, para lograrlo, sigue con su línea de anuncios, uno más impresionante o importante que otro. En este caso se trata de algo que los usuarios de Chrome hemos esperado desde hace mucho e, incidentalmente, es probablemente lo único que extrañamos del buen Mozilla Firefox. Así es, Google desde hoy ofrece cerca de 300 extensiones para su navegador y contando.

Según explican en su blog, éste proyecto comenzó con una serie de puntos que no debían infringirse. Querían crear un sistema de extensiones que utilizara tecnología web, de manera que sea estable y no tenga un efecto negativo en la respuesta o velocidad del navegador. Y parece haber sido un trabajo duro, pero gracias a la respuesta de los desarrolladores que ya estaban trabajando en extensiones, lograron balancearlo de tal manera que el funcionamiento no pierda fidelidad. De todos modos, aclaran que éste es solo un vistazo inicial e insisten con que se encuentra en etapa BETA....Porque sera que si no es etapa BETA no puede ser google jojojoo..... Además, explicaron que el próximo paso en la lista, además de corregir varios bugs, es brindar mejoras a la API.

A pesar de ser una BETA, en nuestras pruebas el funcionamiento no podría haber sido mejor. Mientras que la interfaz de descarga es muy similar a la de Mozilla, la principal diferencia es que no debes reiniciar el navegador....tiembla zorrito, tiembla...una vez que las instalas. Lo que se agradece cuando atacan las ganas de descargar cualquier tipo de extensión que se vea interesante y de 40 descargas terminas quedándote con 5. Las 300 extensiones también ofrecen variedad, ya que hay muchas de seguridad, redes sociales, traductores y, sobre todo, para las aplicaciones de Google (ya sea Calendar, Gmail, Docs, Tasks, entre otras), así también como un notificador de nuevos mensajes para Google Wave.

Y las buenas noticias no terminan en las extensiones, claro que no. Google anunció también las nuevas versiones de Chrome para Linux y Mac. Según explicaron en su blog, estos proyectos estuvieron en la cima de sus objetivos y recién ahora llegaron a un producto con el que se sienten satisfechos. Ambas versiones son rápidas y fieles a los estandartes de la versión original de Windows, donde no solo importa la velocidad, sino también un diseño limpio y simple de entender. Como agregado, la versión de Linux también soporta extensiones y temas. ¿Y la versión de Mac? Todavía tendrán que esperar un poco, hasta que sean implementadas, pero no desesperen, porque está en camino.

Y como no podria ser google si no tenia un video, aca se los dejo como siempre, un pokito de ingles ^^


Enlaces
DEscarga las extensiones de Google Chrome...al fin....

sábado, 5 de diciembre de 2009

Google Public DNS

Los DNS son algo con lo que debemos convivir cada vez que navegamos en la red. Cuando funcionan de la manera en la que deben hacerlo, nos entregan una experiencia fabulosa, resolviendo nombres casi de inmediato, mientras que cuando funcionan mal pueden neutralizar cualquier posibilidad de conectividad existente.Ahora aparece la gente de Mountain View...Google a por la conquista del mundo xD...ofreciendo su propio servicio de DNS público. De más está decirlo, esto se encuentra en una fase completamente experimental, pero de todas formas nos hemos tomado la molestia de cambiar la configuración en nuestra conexión a Internet para ver si existe una mejora notable, o si sólo se trata de un cambio de números.

Para algunos solamente se trata de algo lógico, mientras que para otros sólo es otro tipo de tentáculos diseñados para extender su influencia en todo lo que sucede en la red. Sea como sea, Google ya tiene su propio servicio de DNS público. Es probable que la mayoría de nuestros lectores conozca un poco más de lo normal al término DNS. En algún momento de nuestras vidas digitales hemos tenido que batallar contra estos números, y contra los proveedores de Internet que los asignan. Hemos visto algunos de sus errores internos, e incluso la forma de reemplazar los DNS de nuestros proveedores para obtener una experiencia de navegación un poco más tolerable. Personalmente, utilizo el servicio gratuito de OpenDNS desde hace mucho tiempo, y hasta ahora no me ha decepcionado.

De acuerdo a la publicación oficial hecha por Google, los dos beneficios principales de su servicio de DNS público son el rendimiento y la seguridad. Es curioso que no hayan utilizado el término "velocidad", pero no ilógico, ya que hablan de reducciones de latencia y de la cantidad de búsquedas DNS. Mientras que el promedio para resolver un nombre es de unos 130 milisegundos, cuando entran en juego detalles como pérdida de paquetes, errores de "timeout" y errores 500 de servidor, el promedio puede rozar el medio segundo en los peores casos. Para combatir esto, Google propone con su servicio prevenir ataques de DoS (ya que agregan una carga muy dura sobre los servidores DNS), balance de carga, y pre-búsqueda de resolución de nombres. El hecho de impedir ataques de DoS nos lleva directamente al aspecto de seguridad, que también contempla contener variantes del ataque conocido como "envenenamiento de caché". Si bien el servicio de Google buscará impedir esta clase de ataques, otros quedarán completamente libres, ya que Google ha dicho que no filtrará contenido en su DNS.

Los números de DNS pueden ser un verdadero dolor de cabeza para recordar. Además de que en algunos casos puede ser un número diabólicamente complejo, los proveedores de Internet pueden cambiarlos de la noche a la mañana sin el menor aviso a los usuarios. Usualmente, quienes posean la configuración de DNS automática no sufren mayores problemas frente a estos cambios, pero quienes necesitan configurarlos de forma manual pueden encontrarse con una conexión caída sólo porque nadie avisó nada del lado del proveedor. Los números de OpenDNS son relativamente fáciles, especialmente para quienes han usado ese servicio desde hace un tiempo: 208.67.222.222 y 208.67.220.220. Google buscó números todavía más sencillos para recordar, aunque no dejan de ser direcciones bastante extrañas: 8.8.8.8 y 8.8.4.4.

Para aquellos que desean darle una probada a este nuevo servicio, deben saber que hay dos formas diferentes de configurar un servidor de DNS: A nivel módem/router y a nivel cliente. Muchos proveedores configuran por defecto sus propios DNS en los aparatos que entregan, pero en el fondo esto depende exclusivamente del nivel de flexibilidad que ofrezca el dispositivo. Algunos módems son verdaderas cajas bobas: Apenas pueden controlar una conexión y nada más. En el caso de que el módem no permita un cambio de DNS, la única alternativa es hacerlo a través de la conexión de red del cliente (Windows, Linux, OS X), y esperar a que funcione. Si poseen un router, el cambio de DNS afectará a todos los ordenadores que se encuentren conectados a él. Por una cuestión de redundancia, tal vez prefieran configurar los DNS de las dos formas, por router y por cliente.

La configuración de router variará según el fabricante, pero lo que deben buscar es una sección que mencione algo como "DNS Server" o "DNS Configuration". Allí deben ingresar 8.8.8.8 como DNS primario, y 8.8.4.4 como secundario. No olviden que deben guardar los cambios en la configuración. Al mismo tiempo, en muchos casos es necesario reiniciar el módem/router para que la configuración tome efecto. Para verificar que el dispositivo está utilizando los nuevos DNS, deberán consultar el estado de la conexión. Algunos aparatos entregan esta información en su pantalla principal, mientras que otros poseen una sección dedicada. Un router suele ser algo que los usuarios configuran por sí mismos, así que no deberían tener mayores problemas al agregar nuevos servidores DNS a su configuración. Sin embargo, quienes no deseen tocar la configuración, pueden habilitar los DNS de Google desde el sistema operativo.

En el caso de Windows, básicamente necesitan ingresar a las propiedades del protocolo TCP/IP versión 4 que está instalado en la conexión de red. Ingresen al Centro de Redes y Recursos Compartidos (Vista y 7, en XP es simplemente "Conexiones de red") y allí hagan clic en la opción para cambiar la configuración del adaptador, arriba y a la izquierda. Luego deberán entrar a las propiedades de la tarjeta de red, hacer clic sobre TCP/IP versión 4, e ingresar a sus propiedades. Una de las posibilidades aquí es que los parámetros se encuentren en modo automático. Sólo necesitan especificar de forma manual los DNS, por lo que pueden ignorar la sección dedicada al número IP. Cambien el modo de los DNS a manual, e ingresen los números igual que en el ejemplo del router: 8.8.8.8 como primario, y 8.8.4.4 como secundario. Los cambios de DNS "deberían" ser dinámicos, pero es una sana costumbre reniciar el ordenador luego de haber hecho esto.

Ahora, después de todos estos cambios, ¿se puede apreciar alguna diferencia de rendimiento en la resolución de nombres? En nuestro caso, la verdad... no. Lo único relativamente tangible que pudimos detectar fue una mínima ventaja de apenas diez milisegundos al hacer ping contra los DNS de Google, en comparación con los DNS del servicio OpenDNS. Tomando el promedio de diez mediciones, 8.8.8.8 tardó 186 milisegundos y a 8.8.4.4 le tomó 188, contra los 198 y 194 de OpenDNS. Fuera de eso, la navegación fue normal. Sin embargo, los resultados pueden variar según la región y el proveedor de la red, por lo que recomendamos que hagan la prueba en algún momento si están experimentando problemas. De hecho, recomendamos que prueben tanto a OpenDNS como al servicio de Google. OpenDNS es superior debido a las múltiples opciones de filtros y configuraciones especiales que ofrece aún para su modo gratuito, pero si Google se concentra con especial énfasis en el rendimiento, podría volverse una opción interesante en el futuro.

También se han escuchado voces preguntando qué política de privacidad tendrá Google con el tráfico que pasará por sus servidores DNS. Como era de esperarse, habrá algunos registros como número IP, geolocalización (nada grave, cualquiera puede obtener un "whois" de nuestro IP y tener una idea de dónde estamos), una cantidad de detalles técnicos, y las páginas que visitamos (hmmm...). Mucha de esta información es temporal, pero de todas formas habrá muchos ojos vigilando. Aún así, existen algunas dudas sobre qué beneficio obtendrá Google de este servicio. Se ha especulado sobre la remota posibilidad de algún sistema de publicidad integrado al servicio de DNS, un detalle mencionado por directivos de OpenDNS. Habrá que esperar un poco, sin embargo. Tal y como está ahora, el DNS de Google se encuentra en pañales.

Enlaces:
Sitio Oficial Google Public DNS
Sitio Oficial OpenDNS

viernes, 4 de septiembre de 2009

Googley la ultima novedad

Hace muchos años escuché rumores sobre Microsoft y su intención de patentar la apariencia del DOS. En otras palabras, el fondo negro, el cursor parpadeando, el tipo de fuente utilizado, etcétera. En su momento me pareció exagerado que una empresa intente patentar cada detalle de la interfaz de uno de sus productos, hasta el más mínimo de ellos. ¿Se imaginarían el caos que sería si esto se llevara a cabo con una difusión mucho mayor? Un ejemplo simple: Navegadores con pestañas. ¿Quién es el dueño de la patente oficial? Lo cierto es que todavía es un punto en disputa. Adobe posee la patente de las pestañas para su utilización en ciertos aspectos, lo cual le hizo ganar y perder una buena cantidad de dólares en demandas y contra-demandas. Cada vez hay más software que recurre a ellas, y la cosa se pone cada vez más nublada. Las patentes existen en parte para dejar las cosas en claro, pero en muchas ocasiones pueden hacer todo mucho más complicado.

Cinco años y medio le tomó a Google patentar la apariencia de su página de inicio. Presentada en el año 2004, la patente pudo lograr su aprobación en 2006, pero fue finalmente entregada hace muy poco. Siempre respeté la decisión del gigante de Mountain View de mantener un aspecto limpio y sin excesos, y su sencillez fue una de las cosas que me hizo abandonar definitivamente a Yahoo! en favor de Google. Pero ahora se presenta un dilema muy grande: Nadie puede utilizar una sencillez similar a la de Google, sin pagar la suma correspondiente. Google es dueño de la "idea", esa palabra que suele tener un buen significado, pero que puede mover legiones enteras de abogados dispuestos a sacarse los ojos entre sí. El nombre técnico de la patente es "Interfaz gráfica de usuario para pantalla de una terminal de comunicaciones". La frase "terminal de comunicaciones" le da un toque genérico muy importante, ya que la patente se extendería mucho más allá de los ordenadores.

Google tiene la patente, pero todo el mundo se pregunta cómo la utilizará. Se especula que el primer blanco sea el portal de Yahoo! Search, muy similar a lo que se puede ver en Google actualmente. Podría también intentar alguna maniobra contra Bing, pero eso parece menos probable debido a su contenido gráfico. Sin embargo, no se pueden sacar mayores conclusiones. Google hace media década que buscaba esto, y la fecha de obtención de la patente puede ser considerada como una mera casualidad. Tal vez toda esta situación tenga menos valor del que imaginamos, y Google sólo quiera defender su diseño de otros sitios que quieran copiarlo. Después de todo, el diseño tiene algunos detalles propios. El botón "I'm Feeling Lucky" es ciertamente único, y cualquier cosa que se le parezca le daría a Google una buena razón para iniciar acciones legales. Pero ahora, no podemos olvidarlo: Si queremos algo simple, que no se parezca a lo de Google.

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